viernes, 13 de junio de 2008

Vespa

Calle de Ortega y Gasset, Madrid


Las motos son como los yates (o al menos para mí) –a pesar de jamás haber tenido un yate (pues me mareo con facilidad) y de tampoco poder soñar con ser propietario de uno (mi cuenta bancaria no da para tanto aunque espero mi imaginación si esté a la altura de los esplendorosos e inconquistables sueños)- los días más felices son el proceso de escogencia. Comienzo siempre entre la duda de una scooter –Vespa sin dudas- o una motocicleta (aquí la variedad me complica mi decisión). Este proceso puede durar tiempos inmemorables. ¿En qué radica esta ambivalencia?

Existe paradigmas entre el uso utilitario entre ambos tipos de vehículos. La scooter tiene sin duda esta característica. Es un vehículo de ligero peso y de gran maniobralidad que serpentea el tráfico con mucha agilidad. Tiene una gran capacidad de carga útil donde se puede llevar con facilidad las compras del mercado diario y el maletín de trabajo, las revistas y periódicos del día, las flores para la amante y a la amante misma. Conducir una Vespa nos transporta a un pasado romántico de las películas italianas y especialmente al magistral film de Nanni Moretti, Caro Diario que en la primera parte del filme, nos recrea con ironía a través de un paseo en una Vespa a una Roma (que bien podría ser París o Madrid o Londres) alienante que empuja a sus pobres a los inestéticos y sin alma barrios periféricos para que los ricos se apropien de los mejores pisos de la ciudad.

La Vespa en fin se coloca como un verdadero vehículo utilitario. Nos transporta con sencillez por toda la ciudad sin cansarnos mucho pues el esfuerzo físico de conducirla es de poca exigencia. Es relativamente ecológica o al menos de baja contaminación ambiental. Tiene además la elegancia de disolver clases sociales y la belleza de transportar a las mujeres que la conducen de manera femenina. Pero…¡qué puedo decir!, le falta la arrogancia del poder de un motor que ruge y que inquiete las almas femeninas. Y sin esto la vida se decanta insípida. Ya sé cuál es mi decisión. ¡Hombre machismo motociclista al máximo! ¿Y qué dirá de esto la ministra Bibiana Aído y su sexista Ministerio de la Igualdad de España?

2 Comments:

Blogger CEA said...

La-Vespa es todo un recuerdo y una cultura, que por lo deemas ha perdurado en en el tiempo con la evolucion del producto. Muy bonita la foto.
CC (via Nokia Tablet) mientras transcurre las 24H de Le Mans

15/6/08 11:24  
Blogger Alejandro López de Haro said...

Hola Carlos E.: Tienes mucha razón cuando dices que la Vespa es "una cultura", por cierto, podría agregar, una bella cultura. El nuevo modelo Vespa GTS 300 súper es verdaderamente una nota (como dicen los jóvenes). Tiene la potencia necesaria para sentirse que se tiene una verdadera moto en las manos y, además, mantiene la agilidad en el tráfico de la ciudad: que es la gran ventaja de la scooter. ¿Qué te parece este modelo? En el mismo orden de idea, te recomiendo que veas la película de Moretti (que se ganó el premio como Mejor Director en Cannes 1994) “Caro Diario”, al cual hago alusión en este mismo blog, pues la Vespa es la protagonista en la primera parte del film. ¡Ah!, muy agradecido por tus palabras sobre mi foto. Yo por mi parte salgo a Chinchón un bello pueblito en las cercanías de Madrid. Pero…por falta de indecisión aún no tengo una Vespa, así que tendré que salir en coche, contaminando el ambiente y gastando gasolina (muy cara, a 1.16€ el litro) a razón de casi 100€ el tanque; en vez de solamente 10€ en una Vespa.

15/6/08 12:33  

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